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viernes, 24 de junio de 2011

Un audiovisual de interés variable (I)

En esta primera parte el artículo explica el interés variable por la industria audiovisual murciana del Gobierno Regional y el Partido Popular


En estos tiempos son pocos los sectores productivos que no hablan de cómo les está afectando la crisis financiera internacional. Hace unos días me produjo una cierta hilaridad escuchar un comentario sobre la "crisis" del audiovisual murciano. Es cierto que en la Región de Murcia la industria audiovisual tiene múltiples problemas que, a su vez, se han visto en parte agravados por la crisis económica general. Pero, a poco que se reflexione, se comprende que la raíz de gran parte de estos problemas son consecuencia de que nunca hemos tenido un plan de impulso del sector en la región. En esto nuestra sequía es crónica. Sin embargo, se mire por donde se mire, no se puede decir que la industria audiovisual regional esté en crisis. ¿Qué crisis puede tener una industria que nunca se ha desarrollado? El audiovisual murciano siempre ha sido muy débil, sobre todo, porque siempre ha sido ignorado por los gobernantes.  No hay medias tintas: o se impulsa el sector o no se impulsa. Las migajas, fugaces y para unos pocos,  saben más a desprecio que a buena voluntad. Que el audiovisual se siga debilitando aún más en estos tiempos de crisis general no debería sorprender a nadie que intente ver las cosas como son. Pero de ahí a decir que está en crisis...
 
En otras comunidades la cosa cambia. Por ejemplo, las empresas productoras de la Comunidad Valenciana hablan de un oscuro panorama ante la crisis que les atenaza, y no les falta razón. Como también podrían hablar de una situación de crisis, llegado el caso, las productoras de Andalucía, Cataluña, Galicia o el País Vasco ya que desde hace años en todas estas comunidades autónomas se ha impulsado la industria audiovisual que ha experimentado un importante crecimiento.

El principal problema al que se enfrenta la industria de producción audiovisual en la Región de Murcia es que no ha existido nunca una demanda interna continuada y estable de obras audiovisuales. Y este es un problema que ya teníamos mucho antes de la actual crisis financiera internacional. En consecuencia, tenemos un problema estructural muy serio en el mercado regional de obras audiovisuales y, por extensión, en la industria de producción audiovisual murciana. Porque, si bien no alcanzo a comprender por qué al Gobierno Regional le cuesta tanto entenderlo, la clave para el desarrollo del sector  está en la producción estable de contenidos audiovisuales.

Aunque, a mi juicio, no es acertado hablar de crisis, lo que si podemos afirmar es que desde hace tiempo en nuestra comunidad hay un interés variable por la industria audiovisual murciana. Es decir, que a unos les interesa más y a otros menos. Y este interés variable se observa tanto en el partido que ha dirigido y dirige la Administración Regional como entre los partidos de la oposición, entre las asociaciones empresariales y los sindicatos, pero también entre las empresas productoras y los profesionales del sector.


El interés variable del Gobierno
Veamos algunos ejemplos para ilustrar el interés variable por el audiovisual del partido que nos ha gobernado y nos sigue gobernando tras las recientes elecciones autonómicas: 
  • El Plan Estratégico de la Región 2007-2013, contempla como línea de actuación un “plan para el desarrollo del sector audiovisual de la Región de Murcia”. Si el interés del Gobierno Regional es sincero ¿por qué no ha cumplido el compromiso durante los cuatro años que han transcurrido? 
  • Otro de los objetivos del Plan Estratégico es la elaboración de un plan para "potenciar que Radiotelevisión de la Región de Murcia (RTRM) se constituya en el motor de desarrollo del sector audiovisual de la Región de Murcia". Tampoco ha existido interés en cumplir este objetivo ya que RTRM nunca ha sido ese motor. Ni podrá serlo mientras el Gobierno Regional no cambie el actual modelo de la Televisión Autonómica de Murcia (TAM-7RM) por otro que permita que una gran parte de su programación la realicen las empresas audiovisuales murcianas.
  • En relación a la Televisión Digital Terrestre (TDT), el Gobierno Regional dijo que tendría un gran impacto sobre el sector audiovisual "habida cuenta que al menos el 20 % de los contenidos van a ser producidos por empresas de la Región".  La realidad es que las empresas no hemos producido ni el 20, ni el 10, ni el 5 %. Y esto por no hablar de las demarcaciones con licencias de TDT que han desaparecido, de las que no tienen ni instalaciones, etc.
En cuanto al diseño y ejecución de otros proyectos como Contentpolis o la TV No Typical que supuestamente iban a potenciar la industria audiovisual murciana, mejor no hablar (de momento). Además, se da la paradoja de que, por un lado, el propio Gobierno encarga la realización de varios estudios (el principal es el Libro Blanco del Sector Audiovisual de la Región de Murcia, elaborado el año 2007) y, por otro, no aplica sus conclusiones y recomendaciones. Y todo esto no son más que algunos ejemplos entre otros muchos del escaso interés real del Gobierno por impulsar el audiovisual. 

Por otro lado, además de disponer de una política adecuada para impulsar el audiovisual, es imprescindible elegir a personas competentes capaces de aplicarla. Porque, del mismo modo que no es concebible que en la empresa privada ocupen puestos personas no cualificadas, tampoco se puede impulsar la industria audiovisual si en la Administración Regional no existen profesionales competentes del sector ocupando determinados cargos o, en su defecto, personas con un amplio conocimiento del audiovisual. Sin ese conocimiento hasta el diálogo resulta difícil. Y lo cierto, se quiera o no reconocer, es que, hasta ahora, no ha habido ningún cargo en ningún nivel que conozca y entienda de audiovisual y, como los responsables tenían tan poco que perder, así de mal nos ha ido a los productores murcianos. No obstante, la  crisis ha tenido en algunos casos (no en todos) un efecto purgativo al respecto, lo que es de agradecer. Así que, va siendo hora también de eliminar del perfil del candidato al cargo en audiovisual la casilla nihil scitur  (no sabe nada) y nombrar a personas cualificadas que conozcan como funciona el sector.

En suma, para impulsar de verdad, con eficacia y racionalización la industria audiovisual hay que dejar los fuegos de artificio para el final, hacer menos ruido y dar más nueces. El verdadero interés es como el camino, se demuestra andando, es decir, cumpliendo lo escrito, rectificando los errores y poniéndoles remedio con urgencia. La credibilidad sólo se consigue cuando uno cumple con lo que se ha comprometido a hacer.

En la situación actual de crisis internacional no estamos para tibiezas. Va siendo hora de iniciar una reflexión compartida sobre las causas de los errores cometidos en materia audiovisual. Una reflexión que permita al nuevo Gobierno Regional tener más interés por un sector al que aquí se ha calificado de emergente, mientras que la Unión Europea, sus estados miembros y las comunidades autónomas más desarrolladas en España, consideran estratégico y uno de los motores fundamentales de la nueva economía. ¿Por qué? Por su importancia en los ámbitos social, cultural y educativo, así como por su capacidad para generar empleo y por su alto valor añadido. Es lo que viene diciendo desde hace años la Comisión Europea en el documento Principios y directrices de la política comunitaria en el sector audiovisual en la era digital, y también el Comité de las Regiones en un dictamen sobre dicho documento en el que se muestra partidario de apoyar la producción audiovisual europea ya que tiene una importancia capital para el crecimiento y el empleo en Europa. 
Según datos del Informe Anual de los Contenidos Digitales 2010 del ONTSI, a pesar de verse afectado por la crisis económica, el cine, el vídeo y los videojuegos tuvieron tasas de crecimiento en el mercado mundial durante 2009 y la previsión es que la tendencia alcista continúe; en España el sector audiovisual da empleo a cerca de 45.000 personas y es el que más contribuye a la facturación de los contenidos digitales que creció casi un 33% en 2009 respecto a 2008;  la televisión privada a pesar del descenso  del 23% de la inversión publicitaria en 2009 (el peor de la década en ingresos), tiene un saldo positivo que despeja el panorama en 2010, da un respiro a las cuentas de resultados a pesar de la convulsa crisis económica y permite que las televisiones agrupadas en UTECA digan que los peores momentos se han superado, lo cual es muy importante ya que la salud de la industria audiovisual depende en gran medida de la televisión.
¿El nuevo Gobierno Regional seguirá con los ojos cerrados o será también capaz de abrirlos y ver la importancia capital del audiovisual, un sector que tiene la capacidad de generar riqueza y empleo de calidad en un breve período de tiempo? Resolver el problema del paro –algo de lo que está muy necesitada la Región de Murcia– y salir del estancamiento es una tarea de todos, no sólo del Gobierno y los políticos.  Creo que va siendo hora de dejar a un lado la política de mirada estrecha orientada a apaciguar y sustituirla por una política generosa. 
El Presidente Valcárcel no ha mencionado a la industria audiovisual en su reciente discurso de investidura, lo que -con sinceridad- era de esperar. La sorpresa habría sido lo contrario. Sin embargo, aunque la palabra audiovisual no figuraba en el programa electoral del PPRM de las recientes elecciones, quisiera pensar que el sector audiovisual figura, aunque sólo sea en la letra pequeña de algún anexo no leído en el programa de gobierno que ha presentado en la Asamblea Regional. Quisiera pensar que cuando en su discurso manifiesta su preocupación por "cada empresario que comprueba, angustiosamente, las dificultades crecientes de supervivencia" también incluye a las empresas del audiovisual. Que cuando afirma que en todos los sectores "la economía regional tiene que incorporar mayores dosis de innovación", también incluye al sector audiovisual. Que cuando el Presidente asegura "que tanto yo personalmente como todos los miembros de mi Gobierno nos entregaremos de lleno, sin regatear esfuerzos, al objetivo central y prioritario de esta legislatura, que no es otro que la creación de empleo",  también incluye crear empleo en la industria audiovisual. Que cuando el Presidente habla de "la formación adaptada a las necesidades del tejido productivo", también incluye a la industria audiovisual. Que cuando el Presidente dice que "todos cuantos deseen ayudar tendrán en este Gobierno a su mejor aliado. Todas las voces serán escuchadas, todas las propuestas bienvenidas",  también incluye a la industria audiovisual. Espero que el tiempo confirme que se cumplen estas palabras del Presidente en su discurso de investidura. 
Y termino como empecé, expresando mi convicción de que todo esto no será posible sin la elaboración de un plan de impulso de la industria audiovisual murciana. Pero sobre este plan ya tendremos ocasión de profundizar en un próximo post.

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