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lunes, 28 de mayo de 2012

¿Qué podemos esperar de APROMUR?

Muchos se han preguntado por qué en una comunidad uniprovincial como la Región de Murcia los productores audiovisuales están divididos y organizados en dos asociaciones. En este artículo desvelaremos la estrategia que se esconde detrás y el papel que han jugado algunos de los que fueron miembros del Gobierno Regional con competencias en materia audiovisual.
El pasado 4 de mayo, la Asociación de Profesionales del Diseño y la Comunicación Publicitaria (DIP) de la Región de Murcia organizó, en el marco del SOS 4.8, una actividad en la que se pudo debatir sobre la situación actual del audiovisual murciano. En mi nombre y en el de la Asociación de Productores Audiovisuales de la Región de Murcia (APARM), quiero agradecer a Teresa Jular (presidenta de DIP) y a los miembros de su Junta Directiva su invitación para participar en el debate. A su vez,  les felicito por su iniciativa. La industria audiovisual murciana está necesitada de actividades como esta en las que, además de analizar la grave situación actual, podamos ser capaces de buscar soluciones a los problemas y puntos de encuentro entre la diversidad de asociaciones, profesionales y empresas que integran el sector de los contenidos audiovisuales en eso que algunos llaman la era digital. En la tertulia también participaron, entre otros, Antonio Alpañez por APROMUR (Asociación de empresarios de producción audiovisual) y Javier Villamor por PIAM (Plataforma de Impulso del Audiovisual Murciano).
Durante el debate Teresa preguntó por qué los productores audiovisuales murcianos están divididos. Aunque Alpañez eludió responder con claridad, como todos los asistentes comprobaron, la respuesta es muy simple: porque APROMUR nunca ha querido buscar de verdad puntos de unión con APARM ni con ninguna otra asociación para impulsar el audiovisual. Desde el mismo día de creación de ambas asociaciones en el año 2004, APARM ha propuesto en numerosas ocasiones (tanto en público como en privado) a los representantes de APROMUR abrir un diálogo con el fin de colaborar, unificar puntos de vista, elaborar propuestas, realizar acciones conjuntas para impulsar el audiovisual murciano, buscar fórmulas organizativas estables para trabajar juntos y negociar unidos con el Gobierno Regional. La respuesta de APROMUR siempre fue el silencio. En mayo del 2009, en una carta certificada (descargar) le plantee de nuevo estas cuestiones y algunas más al entonces presidente de APROMUR. Nunca respondió, ni él ni nadie de su junta directiva.  
Siempre en solitario
Hay socios de APROMUR que están de acuerdo en que ambas asociaciones deberían trabajar unidas. Sin embargo, ¿por qué los dirigentes de APROMUR no han querido nunca dialogar con APARM y buscar puntos de unión para defender los intereses de la industria audiovisual murciana? Tampoco han querido nunca firmar con otras asociaciones ningún documento con medidas que impulsen la industria audiovisual en la región. Hagamos memoria con algunos ejemplos: 
  • En junio del año 2005 la Asociación de la Prensa de Murcia (APM), APARM, la Asociación de Radiotelevisión de la Región de Murcia (ARTV), los sindicatos UGT y CCOO, se reunieron con el Presidente Valcárcel y le entregaron el documento Promover el desarrollo del sector audiovisual en la Región de Murcia (descargar). APROMUR no quiso participar. 
  • Tras la reunión con el Presidente Valcárcel, APM, ARTV y APARM negociaron con el Gobierno Regional y consiguieron que aceptara incluir algunas de las propuestas encaminadas al desarrollo y fortalecimiento de la industria audiovisual murciana (descargar) en los pliegos de condiciones para la adjudicación de licencias de TDT (como que el 20 % de los contenidos de su programación fuesen producidos por empresas de la Región). APROMUR tampoco quiso participar. 
  • Ese mismo año ARTV, APM y la Asociación de Informadores Gráficos Región de Murcia (IGRM) suscribieron el Plan de Actuación en el Sector Audiovisual Murciano-PASAM (descargar) elaborado por APARM. Un plan en el que, entre otras muchas propuestas (creación, producción, financiación, etc.), se pedía la elaboración del Libro Blanco del audiovisual murciano y que, posteriormente, se incluyó en el Plan Estratégico de la Región de Murcia 2007-2013 (al respecto también se puede descargar el documento con propuestas de APARM, algunas de las cuales fueron incluídas en dicho plan). APROMUR no quiso saber nada del PASAM y pasó una vez más. Pero el caso es que más del 90% del contenido del PASAM fue recogido en el Libro Blanco (descargar) por los expertos que en el año  2007 iniciaron su elaboración. Esto es algo que puede comprobarse leyendo ambos documentos.
  • En noviembre del año 2005 APM, IGRM, UGT-Murcia y APARM suscribieron el documento El Gobierno Regional y el sector audiovisual murciano (descargar) con 5 propuestas para impulsar el audiovisual. APROMUR no lo suscribió. 
  • En el año 2008 ARTV, APM y APARM suscribieron el documento Demandas del sector audiovisual murciano al Gobierno Regional (descargar) y realizaron diversas acciones conjuntas. APROMUR tampoco quiso saber nada y se quedó al margen.
  • En septiembre de 2011 ve la luz la Plataforma de Impulso del Audiovisual Murciano (PIAM) que inicia la recogida de firmas en torno a un Manifiesto (descargar) con siete medidas. Una vez más, APROMUR no quiere participar ni apoya el manifiesto. Algunos socios de APROMUR han firmado el manifiesto de PIAM. Sin embargo, ¿por qué no lo han firmado sus dirigentes? ¿Es que no están de acuerdo con las 7 medidas que propone el Manifiesto para impulsar la industria audiovisual en la región? Si no están de acuerdo, ¿por qué no lo explican y proponen otras medidas alternativas?  Por la sencilla razón de que no las tienen. 
Un secreto celosamente guardado
Las hasta ahora inexistentes propuestas de APROMUR para impulsar el desarrollo del audiovisual murciano son un secreto que no quieren desvelar. Por eso en el debate organizado por DIP en el SOS 4.8 para analizar la situación del sector en la región, APROMUR ni habló de los problemas del audiovisual murciano y, en consecuencia, no propuso ninguna solución a los mismos.  Su representante se limitó a decir que "es una asociación muy activa" y a pedir que TAM-7RM cumpla con la obligación legal de invertir cada año el 6% en la financiación de obras audiovisuales. Pero ¿por qué no exigen el cambio de modelo de televisión para que la mayor parte de la programación de 7RM se realice por empresas murcianas, como se pide en el Manifiesto de PIAM, junto a otras propuestas? ¿Por qué nunca han denunciado la falta de transparencia de la anterior dirección de 7RM o la discriminación y el veto a las productoras que le daba la gana? ¿Quizá porque 7RM contrató con algunos de esos dirigentes de APROMUR algún programa? Pedir el 6% es una medida que, como sólo puede beneficiar a unos pocos, por sí sola, no impulsa el desarrollo del audiovisual murciano. Quienes la piden (con insistente y sospechoso interés) no unen al sector, lo dividen. No lo fortalecen, lo debilitan. Es más, que yo sepa, los dirigentes de APROMUR nunca han realizado propuestas que defiendan los intereses de la audiovisual murciano en su conjunto y sirvan para impulsarlo. 
La estrategia de las dos manos
Entonces, si los dirigentes de APROMUR no han querido nunca adoptar acuerdos y acciones con otras asociaciones, ni tienen propuestas para solucionar los problemas del audiovisual e impulsar su desarrollo ¿qué es lo que hace esta asociación tan "activa"? 
Cuando el Gobierno Regional nos ha convocado a una reunión, se han limitado a manifestarle su deseo de colaborar con él. Pero jamás he oído a los dirigentes de APROMUR hacer ninguna crítica a la actuación del Gobierno o proponerle algo que beneficie al audiovisual regional, y menos aún apoyar alguna de las medidas propuestas por APARM para impulsar el desarrollo del sector. ¿Por qué actúan así y no desean un audiovisual murciano unido y fortalecido? La estrategia que da la impresión que han seguido y siguen aún los dirigentes de APROMUR es muy simple: con una mano, adulan al Gobierno o actúan de un modo servil; con la otra mano extendida se aprovechan y benefician de las propuestas que realiza APARM, pero sin apoyarlas públicamente. Incluso han tenido el descaro de querer atribuirse el mérito de algunas de ellas. 
Claro que esta estrategia podía funcionarles mientras algún miembro del Gobierno cobijaba e instrumentalizaba a APROMUR para fines espurios a cambio de algunas migajas y promesas difíciles de cumplir. Argumentando como pretexto que el sector está dividido, estos miembros del Gobierno (que alimentaron la división) ocultaban sus errores, incompetencia e incapacidad para elaborar un plan que impulsara el desarrollo del audiovisual. Unos y otros compartían el demérito y la indignidad de sus actos. Pero el tiempo acabó colocando a cada uno en su sitio: los miembros del Gobierno con responsabilidad en materia audiovisual se fueron (dirección de TAM-7RM incluída) y los sustitutos empezaron a tener muy claro qué asociación es la que tiene realmente propuestas para impulsar el sector y alguna solución a los graves problemas heredados de sus predecesores (7RM, TDT o Contentpolis). Y, claro, con los cambios de gobierno APROMUR se quedó sin “padrinos”, de modo que ya no tiene nada que "ofrecer".
Hablemos alto y claro
Un gobierno serio y responsable debe dialogar con las asociaciones del sector y escuchar sus propuestas. Pero, ante todo, debe esforzarse por integrar sólo las propuestas que sirvan para aplicar políticas que impulsen de verdad el desarrollo de la industria audiovisual murciana. Y no dejarse influir por otras consideraciones ajenas a la creación de un tejido industrial fuerte y estable, capaz de generar empleo en la región. Parece que los actuales responsables están, por fin, en ese camino. Ya era hora. Esperemos que corrijan los errores de sus predecesores y quizá podamos recuperar parte del tiempo perdido.
En el audiovisual murciano, como en otros sectores, no faltan los gorrones. Estos son de los que se aprovechan de las propuestas que hacen otros, pero sin apoyarlas ni arriesgarse a defenderlas públicamente. Oportunismo y poltronería bastarda y miserable la suya. Estos avarientos de propuestas ajenas, adulan, confabulan, conspiran y ejercen de parásitos, sin ofrecer nada que no sea su propia tacañería. Son tan archipobres y protomiserias en propuestas que beneficien al sector audiovisual murciano en su conjunto, que las han desterrado, ya sea por mezquindad, por holgazanería o por no gastar el seso.
Va siendo hora de que en nuestro sector se hable alto y claro si queremos sobrevivir a la difícil situación actual. Va siendo hora de acabar con el fétido orgasmo que alimenta la falsedad y la hipocresía, con el oprobio que existe en una parte del audiovisual murciano y que nadie debería ignorar. Hay que quitar el disfraz que encubre  cada mentira con la verdad, pura y dura. Las falacias, vengan de donde vengan, no son aceptables ni debieran ser tolerables. Apesta y subleva ver el cinismo de los que alzan banderas que poco velan por los intereses reales de audiovisual murciano. Porque lo que puede ser un beneficio escaso y efímero para algunos, es sin duda un fracaso desde el punto de vista de los intereses colectivos del audiovisual murciano que sigue siendo el gran perjudicado. Aquellos que seducidos por unas migajas flotantes y efímeras, entornen los ojos y crean que así sacarán mayor provecho, se llevan a engaño. Va siendo hora de que los abran bien y comprendan que ese no es el camino para sobrevivir a la crisis y crear una industria audiovisual fuerte en la región. 
Conclusión
Entonces, ¿qué podemos esperar de APROMUR? A mi juicio hay tres posibles opciones:
1) Pueden seguir haciéndose los ciegos y sordos, buscando nuevos "padrinos" en el Gobierno en pro sólo del interés de unos pocos, continuar como hasta ahora sin querer trabajar con APARM y otras asociaciones, sin hacer propuestas que beneficien de verdad al sector audiovisual murciano.
2) Que aquellos miembros de APROMUR que desean que las asociaciones caminen unidas den un paso al frente y actúen en consecuencia. 
3) Que los dirigentes de APROMUR  sean razonables y actúen con sensatez: pueden firmar el Manifiesto de PIAM, hacer propuestas para mejorarlo y participar conjuntamente en la negociación de las diferentes medidas con el Gobierno Regional.
Sinceramente, deseo que se inclinen por las dos últimas opciones. Porque, como expliqué en el artículo Un audiovisual de interés variable (II): Nosotros somos el problema y la solución, todos y cada uno de los que formamos parte del audiovisual murciano  tenemos que arrimar el hombro, juntos codo con codo, para resolver los problemas. Si todos nos esforzamos por trabajar con un objetivo común conseguiremos impulsar el audiovisual, en lugar de hacer lo posible (por acción o por desidia) para acabar de hundirlo irremediablemente.

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