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miércoles, 27 de junio de 2012

Reorientar Contentpolis (3ª parte)

En esta última parte propongo, entre otras cuestiones, la urgente necesidad de que Contentpolis aborde un programa de formación del audiovisual, dado que la formación reglada y no reglada que hay en la región esta disociada de la realidad y de las necesidades de la industria audiovisual. Una formación que, se mire como se mire, es mala e ineficaz, incluidos los cursos que subvenciona el Servicio de Empleo y Formación.  
 A pesar de la crisis económica y financiera actual, la Unión Europea, sus estados miembros y las comunidades autónomas más desarrolladas en España, siguen considerando al audiovisual un sector estratégico y uno de los motores fundamentales de la nueva economía. Por desgracia el sector aún no tiene esta consideración para el gobierno de la Región de Murcia. Y así nos va.
En buena lógica, en un sector estratégico como es el audiovisual, la formación también alcanza un valor estratégico. A los cambios permanentes en los contenidos, en los modos de producción y distribución, hay que añadir la enorme rapidez con que varían las herramientas que se utilizan y la destreza necesaria para manejarlas. De ahí la necesidad de que el aprendizaje y la formación de los profesionales sean también permanentes. 
En consecuencia, la formación que la industria audiovisual murciana necesita para desarrollarse, para madurar y producir contenidos de calidad es, debe ser, una parte más de nuestro trabajo cotidiano. Empresas y profesionales necesitamos aprender diariamente, todos los días, a manejar con destreza las herramientas e instrumentos que requiere hoy la producción audiovisual. Necesitamos formación, una buena formación. Porque sin ella no es posible forjar buenos profesionales capaces de crear y producir buenos contenidos audiovisuales. La reorientación de Contentpolis también afecta a su papel en la formación. 
La lógica, el sentido común, la responsabilidad y la eficacia en el obrar nos dicen que la actividad formativa de Contentpolis debería enmarcarse dentro de un plan estratégico de formación audiovisual (integrado, a su vez, en un plan de impulso del audiovisual). Pero en materia audiovisual la lógica, el sentido común, la responsabilidad y la eficacia en el obrar han estado ausentes durante demasiado tiempo de los políticos gobernantes en esta región. La formación (reglada y no reglada) que depende de la Consejería de Educación, Empleo y Formación es mala, se mire por donde se mire, incluidos los cursos que subvenciona el Servicio de Empleo y Formación. Y lo peor es que esta consejería no parece tener interés alguno en mejorar la formación, a pesar de que dispone desde hace dos años de las indicaciones necesarias para hacerlo. Estas se encuentran en el estudio La formación en la industria audiovisual de la Región de Murcia (descargar), realizado por APARM con fondos del SEF y el Fondo Social Europeo. La consejería lo guarda en algún cajón, siguiendo el ejemplo de lo que hicieron otros departamentos del Gobierno con los estudios que encargaron relacionados con el audiovisual. En fin, de nuevo vemos que el poder da el cargo, pero no la capacidad y la perspicacia necesarias para ejercerlo.
Programa de formación del audiovisual
Como el actual modelo de formación (reglada y no reglada) esta disociado de la realidad y de las necesidades de la industria audiovisual, y el mencionado plan estratégico de formación audiovisual, si finalmente se hace, va para largo, necesitamos una solución más rápida. En consecuencia, es urgente y necesario que Contentpolis aborde un programa de formación del audiovisual que, teniendo en cuenta las conclusiones y recomendaciones del  estudio La formación en la industria audiovisual de la Región de Murcia, incluya prioritariamente las siguientes consideraciones:
  • La creatividad puede formarse. Al menos, puede llegar a requerir una inversión formativa. Esta implica, además, el desarrollo de otro modelo empresarial más competitivo. Invertir en talento y creatividad, como factor cualitativo –y con un coste menor– considerando las limitaciones presupuestarias a la hora de competir. 
  • El incentivo de la creatividad y el talento no se refiere únicamente a su aplicación en los trabajos más relacionados con la creación (diseño de programas, guión, dirección-realización), sino a la necesidad de formar profesionales que apliquen el talento a la búsqueda de soluciones imaginativas a su labor cotidiana, en las distintas fases de la producción  audiovisual y en el manejo de las diferentes herramientas.
  • Hay que organizar la formación sobre el concepto transversal de la creatividad, en todos los ámbitos de la cadena de valor del audiovisual (guión, producción, distribución, exhibición, comercialización, investigación, etc.), y sobre la base del dominio global de las nuevas tecnologías digitales. Este concepto de creatividad debería aunar tres competencias básicas: lenguaje audiovisual, lenguaje tecnológico (informática, telecomunicaciones), junto con diversas materias de bellas artes, como el adiestramiento necesario para abordar los nuevos retos de la creación multiplataforma. Estos tres elementos en la formación serían los propios de la cultura digital en la que estamos inmersos.
  • En cuanto al perfil de los formadores, hay que tener presente que nadie puede enseñar lo que no sabe. Por tanto, se debe contar con la implicación de los profesionales en activo que trabajan en el propio mercado, ya que son los únicos que pueden ofrecer una formación actualizada y adaptada a la realidad. Es decir, que todos los que impartan formación en el ámbito de Contentpolis deben ser forzosamente profesionales en activo, sin excepción.
  • El cometido de la formación de Contentpolis debe vincularse estrechamente a las medidas que potencien la producción de contenidos audiovisuales, como se plantea en el documento base (descargar) del Manifiesto de PIAM. Es decir, debe integrarse en un marco más amplio que favorezca también el desarrollo de la industria de producción audiovisual de la Región de Murcia. 
  • Debe abordarse como una actividad propia con dotación e infraestructuras que permitan la ejecución de actividades formativas, con el fin de mejorar y actualizar los conocimientos de los diferentes oficios y técnicas del sector audiovisual. Para ello deberá contar en lo posible con sus propias aulas, material y equipamiento adecuados para acometer con éxito las diversas propuestas formativas. Aquí también son necesarios y recomendables los acuerdos de colaboración y participación con empresas privadas.
  • La formación debe ser específica para poder responder ante los nuevos nichos de producción como: IPTV, Web TV, televisión en movilidad, publicidad interactiva, animación, estereoscopía-3D, etc., además de para las nuevas herramientas tecnológicas (software de edición, de animación, etc.).
  • Las iniciativas deben estar orientadas a formar para tener la visión integral de la nueva cadena de valor del audiovisual, con el fin de subrayar la importancia de conocer en profundidad la fase del desarrollo de proyectos. Una formación que tenga en cuenta en esta fase que cada tipo de obra audiovisual tiene una lógica económica y unos procesos de producción y comercialización propios.
  • Es prioritario formar para la gestión de la producción audiovisual. Es altamente necesaria la instrucción de “auténticos” productores ejecutivos, entendidos estos como profesionales con aptitudes para la gestión y conocimientos tanto de las materias específicas como de cuestiones financieras y legales. El productor ejecutivo es, hoy por hoy, la figura clave -incluso determinante en muchos aspectos- del sector, y por lo tanto una de las de mayores perspectivas de futuro, por encima de los operadores, los directores, los gestores de los medios, … El productor se posiciona, por tanto, como el perfil profesional que lidera los contenidos; es decir, el presente, pasado y futuro de la actividad audiovisual.
  • Un aspecto esencial de la formación para la gestión de los productores es la elaboración de un plan de negocios audiovisual que contemple las herramientas de gestión, control, información y comunicación para aumentar la eficiencia empresarial y la relación con entidades financieras, inversores y socios para lograr la financiación necesaria de las producciones.
  • Márketing y distribución son materias de conocimiento claramente necesarias que los profesionales y empresas del audiovisual, en términos generales, presentan serias “debilidades” en la región y requieren formación.
  • Hay que orientar y/o reforzar la formación hacia la temática de los contenidos en toda la cadena de valor; siempre desde la perspectiva de generar perfiles free lance (altamente valorados por su autonomía para trabajar y entregar productos cerrados) y teniendo en cuenta la multiplicidad de la tecnología, de modo que se “forme para todos los soportes”. Pero no se trataría únicamente de impulsar una enseñanza técnica para el uso de herramientas multiplataforma, sino también de utilizar dichas herramientas de forma creativa programando materias  de base para propiciar el “talento”,  así como materias transversales (idiomas, por ejemplo).
  • Promover jornadas con ponentes de prestigio, tanto nacionales como internacionales, en las que se traten los temas nucleares del nuevo audiovisual: evolución de los formatos televisivos, producción multiplataforma, desarrollo de la tecnología digital, programación televisiva ante las audiencias fragmentadas, modelos de negocio alternativos, financiación , etc.
Observatorio del Audiovisual de la Región de Murcia
Su finalidad sería, por un lado, el seguimiento y evaluación de los resultados obtenidos en la aplicación del Plan de Medidas de Impulso del Sector Audiovisual Murciano, fijando un conjunto de indicadores para valorar actuaciones y, si es preciso, reorientar dinámicas.  Por otro, se encargaría de proporcionar informes, evaluaciones y datos que indiquen el desarrollo de las tendencias de la industria audiovisual, para dar respuesta a las necesidades de instituciones y empresas. Los datos y estudios que realice se ofrecerán a los diferentes organismos e instituciones, asociaciones, empresas y profesionales.
El observatorio se integrará en la red de observatorios del audiovisual y, en particular, en los que trabajan en el ámbito europeo y latinoamericano.
Debe contribuir a fortalecer la investigación del mercado e identificar claramente los intereses de los espectadores/consumidores.
También debería desarrollar programas de investigación sobre nuevos oficios y habilidades para facilitar los planes de la industria audiovisual, de la administración y la educación superior en esta materia.
Región de Murcia Film Commission
La figura de la Film Commision tiene como objetivo la promoción de un territorio como escenario para la realización de producciones audiovisuales. Al atraer producciones audiovisuales, a la vez que se promociona a la región, también se contribuye a dinamizar la industria audiovisual murciana y se genera empleo directo e indirecto. El objetivo, por tanto, de Región de Murcia Film Commision  es rentabilizar las fortalezas propias de  la región como plató natural, por sus excelentes condiciones para el rodaje y grabación de producciones audiovisuales, dado el valor económico añadido que esta genera también para diversos sectores proveedores de servicios y logística (hostelería, transporte, etc.). 
Las diferentes sugerencias y propuestas realizadas en este artículo y los dos anteriores (Reorientar Contentpolis-1ª parte, Reorientar Contentpolis-2ª parte), de llevarse a cabo en el marco de un ineludible plan de impulso del audiovisual, permitirían abordar con sensatez la necesaria reorientación de Contentpolis. Un proyecto cuya formulación inviable y descabellada, plagada de rimbombantes sandeces (descargar algunas) no era más que un desatino, como lo calificaba acertadamente en privado un miembro del actual Gobierno.
Más adelante, en una segunda fase de la reorientación de Contentpolis, se podría promover la oferta de servicios a la producción audiovisual, por ejemplo, de postproducción con tecnologías de vanguardia de alto nivel, para conquistar posicionamiento competitivo.
Esperemos que la cordura y deseos de impulsar el audiovisual que muestran algunos miembros del Gobierno, al menos de palabra,  se convierta en hechos que permitan corregir los errores de sus predecesores. Pero también de demostrar que con propuestas sensatas y la voluntad política de aplicarlas se puede desarrollar la industria audiovisual murciana.

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