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viernes, 17 de agosto de 2012

¿Qué va pasar con 7RM? (2ª parte)

En esta 2ª parte vamos a aportar algunos datos nuevos para seguir intentando desbrozar un poco más, si es posible, los miserables e indecentes entresijos de la televisión autonómica pública. Pero también comentaremos el empecinamiento y la escasa perspicacia del Gobierno Regional por seguir haciendo piruetas en semejante charco, sin querer buscar soluciones reales de fondo al modelo de TAM-7RM. 
Una de las cosas que ha llamado mi atención del maridaje entre la empresa pública TAM-7RM y la privada GTM, es la enorme rentabilidad que ha tenido para GTM. Esta se constituye en enero y consigue el contrato con TAM en diciembre del año 2005. Compra el solar, construye las instalaciones, empieza a emitir las 24 horas en septiembre de 2006 y finaliza ese año con unas pérdidas de tan solo 129.021 euros, según los datos de sus propias cuentas anuales. Pero, la inversión es tan rentable que en 2007 consigue ya unos beneficios antes de impuestos de 7.769.492 euros. ¡Sólo un año después y con un sólo cliente! Y claro, los accionistas lo celebran con antelación subiendo ese mismo año a 700.000 euros la retribución a los miembros del Consejo de Administración (50.000 € por cabeza). [Una retribución que en el año 2010 ya era de 850.00 euros, como veíamos en el artículo anterior ¿Qué va a pasar con 7RM –1ª parte.]

Claro que no es oro todo lo que reluce y he aquí que la TAM-7RM –que se ha mostrado implacablemente tacaña y mezquina con las empresas de la industria audiovisual murciana–, es enormemente generosa con GTM, ya que ésta empresa había facturado y cobrado en el año 2006 un número de horas de producción que no habían sido emitidas por valor de 5.707.440 euros. ¿Qué hace TAM-7RM? Decide aplazarle el pago de la deuda a GTM en cuatro plazos anuales con 2 años de carencia e iniciar el cobro en el año 2009 hasta el 2012, a razón de 1.426.860 €/año. Un lector avispado podría pensar que la deuda se convirtió en una especie de préstamo a GTM sin interés. Y mientras tanto, las pequeñas empresas del audiovisual murciano clamaban con las tripas desconsoladas pidiendo justicia; eso sí, no todas. Algunas guardaban silencio mientras se alimentaban de las migajas que caían de vez en cuando de la mesa.
Es obvio que hoy TAM-7RM carece de instalaciones propias con equipamiento audiovisual. Sin embargo, podría haber tenido unas similares (cuando no mejores) con los 15,78 millones de euros que, según los datos de las cuentas anuales depositadas por GTM en el Registro Mercantil, sólo en los años 2009 y 2010, salieron de las arcas públicas y se han convertido en beneficio antes de impuestos y retribuciones del Consejo de Administración de GTM. Y eso  sin contar los millones de euros “ganados” los años anteriores por el mismo concepto. 

¿Es o no una indecencia la forma en que se ha malgastado el dinero público?
Soy de los que no se creen que el Gobierno Regional en su totalidad ignorara lo que estaba ocurriendo con el dinero público dentro de GTM. Porque si lo ignoraba ha actuado con total incompetencia e ineptitud; y quien lo sabía ha sido algo más que un cómplice indigno por no hacer nada para evitarlo. En cualquier caso, ahora el Gobierno ya no podrá decir que lo ignora. Pero el hecho en cuestión es igual de vergonzoso y pone de manifiesto la incapacidad, incompetencia, torpeza, ignorancia supina y desatinos en materia audiovisual, cuando no la mala fe y la indignidad en el cargo, de los artífices del actual modelo de TAM-7RM (y de la TDT en la región), a los que me referí en el artículo Falacias y estulticias sobre la televisión 7RM.  
¿Acaso prefiere el Gobierno que el dinero público, aunque sea en menor cuantía, siga malgastándose, como hasta ahora, de un modo vergonzoso? Se que al menos una parte de los miembros del Gobierno Regional actual reconocen sin ambages que el modelo de TAM-7RM tiene una programación de mala calidad y que, lejos de favorecer, ha impedido el desarrollo de la industria audiovisual regional. Entonces ¿por qué hay que mantener dicho modelo y continuar con la nefasta estructura audiovisual heredada de su principal artífice, el ex-consejero José Antonio Ruiz Vivo? ¿Por qué no se alejan de su sombra y cambian de una vez el modelo? ¿Acaso no tienen la capacidad legal y la voluntad política necesarias para deshacer la estructura que él creó? En la medida en que su diseño audiovisual en la región sigue intacto, los miembros del actual Gobierno son corresponsables de la herencia recibida mientras no resuelvan de un modo satisfactorio el problema de fondo. 
La disyuntiva que plantea el Gobierno es falsa
Y la resolución del problema de fondo va por muy mal camino si tenemos en cuenta lo que dice la nota de prensa del Gobierno sobre el problema de TAM-7RM, cuando plantea la disyuntiva entre «decidir si continua con el modelo actual de Televisión Pública, de gestión indirecta a través de la empresa GTM, o –alternativamente– implanta un modelo de Televisión Pública privatizada». Porque esa no es la cuestión. Además, tal disyuntiva es falsa y supone elegir entre lo malo o lo peor. Es decir, sigue beneficiando a GTM (o a su sustituto si lo hubiere en la privatización) y perjudica el interés general. Lo que pone de manifiesto las pocas luces en materia audiovisual y la escasa capacidad del Gobierno para comprender el problema real y resolverlo en beneficio del interés general de la región. 
¿Cuál es en este caso el interés general? El que he repetido de un modo casi constante en este blog –ver los artículos titulados 7RM como servicio público–, y lo seguiré repitiendo y explicando hasta que el Gobierno lo comprenda bien: El interés general pasa, primero, por la elección de un modelo de la TAM-7RM que cumpla con su función de servicio público y elabore una programación de calidad y proximidad. Segundo, que cumpla con su función económica, asuma el papel de motor de la industria audiovisual regional y contribuya a generar empleo estable. Es decir, que se externalice la programación pero de forma que una gran parte de las horas de programación de TAM-7RM se realice por las empresas del sector audiovisual murciano, en lugar de que las haga una sola empresa como hasta ahora. Actuaría así como dinamizador de la propia economía ya que, al impulsar la producción audiovisual continuada, contribuiría a crear un modelo industrial potente con capacidad para competir en el mercado exterior y para generar empleo estable en el sector audiovisual murciano. Tercero, que sea viable económicamente. ¿Qué dificultad tiene este Gobierno para entender algo tan simple? 
Sin embargo, llama poderosamente la atención que la nota de prensa del Gobierno sólo hable de revisar el modelo actual de la televisión publica autonómica para reducir su elevado coste «a una cifra asumible». Pero no dice nada sobre que debe tener el propósito de servir al interés público y de cumplir con su función económica e impulsar el desarrollo de la industria audiovisual regional. Que es, justamente, lo que no ha hecho hasta hoy.
¿Para quién es el dinero público destinado a TAM-7RM? 
Veamos algunos ejemplos más, que sigan ayudando a esclarecer los hechos y dejar al descubierto las miserias de modelo de TAM-7RM. 
Según datos de las propias cuentas anuales de GTM, las cifras que figuran en el epígrafe "Aprovisionamientos" y en "Operaciones con partes vinculadas" del año 2009, indican que gastó algo más de 11,5 millones de euros en «las compras de programas, series y largometrajes». En el año 2010 gastó por el mismo concepto unos 12,2 millones de euros. Las compras de obras audiovisuales realizadas estos dos años por importe de 23,7 millones de euros, se dividen en cuatro apartados: nacionales (12.077.926 €), intracomunitarias (1.785.543 €), importaciones (442.629 €) y operaciones con partes vinculadas (9.431.822 €) que son las «transacciones comerciales con los miembros del Consejo de Administración y sus sociedades vinculadas», entre las que destaca sobremanera Prodher TV S.A. (8.854.991 €) cuyo consejero-delegado, León Heredia, es también Presidente del Consejo de GTM, seguida a mucha distancia de Intereconomía Corporación S.A. (427.829 €), Grupo Heredia CB. (149.002 €). Ni una sola de ellas es de la Región de Murcia. Por lo que hay que preguntarse ¿cual es, entonces, el beneficio que obtienen las empresas murcianas integradas en el Consejo de Administración de GTM?
Es decir, que se han gastado en dos de los peores años de la actual crisis económica 23,7 millones de euros de dinero público en beneficiar a empresas de fuera de la región, para comprar programas que ni son de proximidad la mayoría, ni tampoco sirven para que la programación de 7RM cumpla con su misión de servicio público. Seguramente por eso su audiencia es, de un modo persistente, la más baja de todas las televisiones autonómicas públicas. Y esto por no mencionar la relación coste, calidad y función de servicio público de los programas que GTM ha comprado durante esos años con el beneplácito (por acción u omisión) de la dirección de TAM-7RM. 
¿Cómo crear tejido industrial y empleo con el mismo dinero?  
Ahora pensemos por un momento lo que habría supuesto, en términos de fortalecer el tejido industrial audiovisual y en la creación de empleo directo e indirecto, si TAM-7RM hubiese cumplido con su función económica destinando esos 23,7 millones de euros a producir programas por las empresas productoras de la región. Es más, pensemos si esto se hubiese hecho también con las cantidades destinadas a compras de programas en los tres años anteriores, es decir, entre 2006 y 2008 (más de 22 millones de euros). Si el Gobierno no es capaz de entenderlo aún, me ofrezco voluntario para explicárselo y gratis el tiempo que sea necesario.
Porque hacerse se podía hacer, incluso con el actual modelo de televisión, como dice el pliego de condiciones jurídicas y técnicas de la licitación, «en el marco de los criterios que sobre programación y porcentajes de producción se establezcan, previamente, por el Ente RTRM [Radiotelevisión de la Región de Murcia], para cada ejercicio» y dentro del «acuerdo anual de contenidos» entre TAM-7RM y GTM. Es más, dicho acuerdo podrá introducir modificaciones sobre la oferta de contenidos «cuando sea preciso adaptar dicha oferta a los criterios anuales de programación de RTRM para el respectivo ejercicio». Asimismo, TAM-7RM «podrá introducir, con la antelación suficiente, modificaciones sobre el contenido y características de las prestaciones objeto de los respectivos lotes». Porque «el contenido de las parrillas de programación y la gestión de la emisión televisiva sobre cualesquiera de los canales o programas es competencia propia y exclusiva de TAM, S.A., atendiendo a los criterios y líneas directrices de la programación que se establezcan por RTRM».
Por tanto, dado que los contratos firmados por TAM S.A. con GTM se rigen por lo indicado en el pliego de contratación, la responsabilidad de que se haya excluido de la compra de derechos de emisión y de la producción de programas a empresas de la región, en lugar de posibilitar su participación «para favorecer el desarrollo del Sector Audiovisual en la Región de Murcia», como dice dicho pliego, es única y exclusivamente de RTRM y del Gobierno Regional. Como esto podía exigírselo a GTM, no hay excusa que valga. Negligencia, incompetencia, falta de voluntad política,... Que cada lector busque el adjetivo que considere oportuno. ¿Se entiende mejor ahora por qué en los cargos del Gobierno con responsabilidad en esta materia y en los de dirección de RTRM tienen que estar profesionales o personas que conozcan bien el sector audiovisual? Es un  ejemplo más de lo que intenté explicar en el artículo ¿y tú qué sabes de la industria audiovisual?
¿Cómo entender y aplicar el propio programa electoral para cumplir el compromiso del presidente Valcárcel?
Por otra parte, llama poderosamente la atención la aparente dificultad que tiene el Gobierno para entender y aplicar su propio programa electoral regional en las dos últimas legislaturas, como expliqué en el artículo Incumplimientos e incoherencias políticas sobre el modelo de 7RM. El programa del Partido Popular de la Región de Murcia en las elecciones de 2011 dice: «La estructura económica de nuestra región, con un tejido empresarial compuesto mayoritariamente, al igual que en el resto de España, por pequeñas y medianas empresas, determina que la salida a la crisis sólo pueda conseguirse con la dinamización de la actividad de tales PYMES, mediante la creación de un entorno económico y jurídico que facilite su desarrollo y crecimiento». Sin embargo, ¿cómo se va a dinamizar el tejido empresarial del audiovisual en la región, compuesto por PYMES, si se adjudica a una sola empresa (GTM o su sustituta) la programación de TAM-7RM? ¿O es que no está dispuesto el Gobierno a cumplir su propio programa electoral?
Asimismo, se trata de cumplir también el compromiso del Presidente Valcárcel en su último discurso de investidura, cuando dijo «tanto yo personalmente como todos los miembros de mi Gobierno nos entregaremos de lleno, sin regatear esfuerzos, al objetivo central y prioritario de esta legislatura, que no es otro que la creación de empleo». Si aún se mantiene ese compromiso, ¿por qué no se aplican de una vez las propuestas que tiene el Gobierno sobre la mesa, que permitirían rectificar los errores cometidos, empezando por el modelo de TAM-7RM, para desarrollar la industria audiovisual y crear empleo? 
Porque si el Gobierno no cumple su programa electoral, ni se cree su propio discurso; si lo único que sabe hacer es gobernar endeudándose y gastando dinero público, para luego recortar gastos cuando no recauda; si es incapaz de aplicar medidas capaces de dinamizar la economía regional y aún así se sigue aferrando al cargo, entonces la Región de Murcia tiene un problema mucho más grave que la crisis financiera. En ese caso habría que empezar a pensar seriamente en vacunarse o emigrar antes de que nos contagie el virus de la falta de seriedad, la incapacidad y la sinrazón. Ya que, como dice José A. Marina, el parto de la inteligencia fracasada trae dos hijas terribles: la desdicha evitable y la estupidez de la persistencia en el error, que añade más desgracia a la desgracia.
En la tercera parte aportaremos más datos del maridaje y veremos las posibilidades que tiene la innecesaria renegociación del contrato con GTM y las implicaciones de privatizar la TAM-7RM. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Jesús eres la leche y no te cortas un pelo a la hora de dar información y explicar las cosas con claridad. Lo que hay que agradecerte honestamente. Pero al final la decisión de lo que hay que hacer con 7rm la tomará Valcárcel y seguirá apoyando a GTM como hasta ahora, pronto lo vamos a ver.

Javier Villamor dijo...

Y la oposición y los medios de comunicación privados de Murcia ¿a qué juegan mientras tanto? Peor aún, ¿a qué esperamos en el sector audiovisual? ¿A que intervenga la divina providencia?