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jueves, 10 de enero de 2013

¿Qué podemos esperar en el audiovisual del 2013?


Desde hace años, la estúpida negligencia y los desatinos en materia audiovisual del Gobierno regional han ido siempre más allá de toda descripción. ¿Tendremos por fin algún atisbo de inteligencia para impulsar la industria audiovisual en el año 2013? ¿Seguirá fracasando como hasta ahora o tomará el rumbo adecuado para desarrollar con solidez el audiovisual? En este artículo vamos a intentar encontrar algunas respuestas a estas preguntas. Pero también a otras, como ¿por qué ha dimitido el director general de RTRM?, ¿cual es la orientación de su sustituto? o las implicaciones que la Ley de modificación de la ley de creación de RTRM tiene para el audiovisual murciano.
«Un camino conduce a la desesperación absoluta, el otro a la extinción total. Quiera dios que tengamos la sabiduría de elegir correctamente». Esta frase de Woody Allen  ilustra la encrucijada en la que, después de una serie de años, nos ha metido el Gobierno a la agonizante industria audiovisual murciana. Frase a la que mi amigo Paco Torrano le añadiría sarcásticamente «eso sí, dialogando, siempre dialogando». Un Gobierno que ha malgastado en 7RM unos 250 millones de euros que no han revertido en el audiovisual murciano. Sí, unos 41.500 millones de pesetas de dinero público, se dice pronto. Pero sería injusto no decir –para que cada palo aguante su vela– que el Gobierno ha contado con la pasividad, el inmovilismo, el derrotismo o la colaboración de una parte del propio sector. Un sector aún adolescente que no termina de madurar y afectado por algún que otro sarpullido parasitario.